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27 abr 2013

Para aquellos vendidos y vendedores.


ZARPA MERCANTE

Un amigo, sinceramente preocupado, me dijo:
–"Tú eres inteligente, capaz, instruido, pero a veces no tienes suficiente ni para comer, porque lo que pasa, y excúsame que te lo diga, es que tú no te has sabido vender".
Salté de mi asiento. –¿Vender? ¿Cómo así que vender? ¿Queréis que me venda? Ah, sí, ya sé, vosotros os vendéis, y por eso es que estáis tan gordos y sonrientes. Porque os habéis vendido.
Sabed de una vez por todas que no estoy a la venta. ¡Ni más faltaba!
Hice cursos de ventas, y de contabilidad, como todos los muchachos pobres de mi barrio,
Pero los hice solamente para aprender los argumentos de los tratantes, y no dejarme comprar.
No amigo, no me aconsejéis que me venda, porque ya me han robado.
Pero aquellos que me robaron están descontentos porque no obtienen nada de mí.
No produzco nada, no compro nada, me niego a colaborar con ellos y los saboteo en cada oportunidad.
Permanezco ocioso en casa, sin ningún gasto, y me alimento frugalmente.
Quiero que se convenzan de que no les sirve de nada haberme robado, y me dejen libre de nuevo, como el que se deshace de algo que no le sirve.
En América tenemos pájaros que mueren si los privan de su libertad. ¿Por qué habríamos de ser nosotros menos que un pájaro?
En cuanto a venderme, os digo que podría darme, dedicarme a lo que necesitaseis de mí, pero no por dinero.
Al que se vende por dinero le damos un nombre que reprocha su indignidad.
La tecnología y los servicios no tienen por qué ser al precio de nuestras cabezas.
No tenemos que estar siempre hipotecados bajo engaño.
Mal de nosotros si todavía nos dejamos deslumbrar por baratijas de plástico cromado.
Con sólo tomar limonada natural en vez de Coca-cola estaríamos ganando una batalla, si quisiésemos ser dueños de nuestro destino.
No se rechazan los inventos. Es el precio lo que no nos conviene. Sobre todo el precio moral. Siempre hemos sido codiciados en cuerpo y oro, a pesar del poco valor que nos conceden.
Comeré frutas del monte, pero no me venderé. Y si vienen a buscarme al monte, les tiraré con las pepas.


Tomado de: http://www.jaimejaramilloescobar.com/Poemas-de-tierra-caliente/Zarpa-mercante.html

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2 sept 2011

CARTA INÉDITA DE H. P. LOVECRAFT

CARTA INÉDITA DE H. P. LOVECRAFT


Para James F. Morton

Allá en la granja

26 de mayo, 1923

Doctissime et Oroatissime:

...No tengo opiniones... no creo en nada... pero adopto por el momento cualquier opinión que me divierta o esté opuesta a la de la persona o personas presentes. ¡Oh, hum! Mi cinismo y escepticismo van en aumento, y por una causa totalmente nueva: la Teoría de Einstein. Las últimas observaciones de eclipses parecen ubicar este sistema entre los hechos que no pueden pasarse por alto, y supuestamente quita el último punto de apoyo que la realidad o el universo puede tener para la mente independiente. Todo es azar, accidente, e ilusión efímera: una mosca puede ser más grande que Arcturus, y la Colina Durfee puede superar al Monte Everest: asumiendo que se los quite del planeta actual y se les dé un entorno distinto en el continuum del espacio-tiempo. No hay valores en todo el infinito: la más mínima idea de que los haya es la burla suprema de todo. El cosmos entero es una broma, y adecuado para ser tratado sólo como una broma, y una cosa es tan cierta como otra. Creo en todo y en nada, porque todo es caos, siempre lo ha sido, y siempre lo será. Tranquilidad, diversión: éstas son las únicas cualidades relativas adecuadas para ser clasificadas como valores...

Tomado de: http://www.revistacuasar.com.ar/modules.php?name=News&file=article&sid=36

 





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25 feb 2011

Las letanías de Satán




Las letanías de Satán
de Charles Baudelaire

Nota: Poema número 120 de Las flores del mal (edición de 1861).

¡Oh tú!, el más sabio y el más hermoso de los Ángeles,
Dios traicionado por la suerte y privado de alabanzas,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

¡Oh, Príncipe del exilio al cual se ha agraviado,
Y que, vencido, siempre te yergues más fuerte!

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que sabes todo, gran rey de las cosas subterráneas,
Curandero familiar de las angustias humanas,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que, aun a los leprosos, a los parias malditos
Enseñas por el amor el gusto del Paraíso,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

¡Oh, tú, que de la muerte, tu vieja y fuerte amante,
Engendras la Esperanza, —una loca encantadora!

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que infundes al proscripto esa mirada serena y altiva
Que condena todo un pueblo alrededor de un patíbulo,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que sabes en qué rincones de las tierras envidiosas
El Dios celoso oculta las piedras preciosas,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú, cuya clara mirada conoce los profundos arsenales
Donde duerme sepultado el pueblo de los metales,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú, cuya larga mano oculta los precipicios
Al sonámbulo errante en el borde de los edificios,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que, mágicamente, ablandas los viejos huesos
Del borracho retardado hollado por los caballos,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que, para consolar al hombre débil que sufre,
Nos enseñas a mezclar el salitre y el azufre,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que pones tu impronta, ¡oh!, cómplice sutil,
Sobre la frente del Creso implacable y vil,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que pones en los ojos y el corazón de las rameras
El culto de la llaga y el amor de los andrajos,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Báculo de los exiliados, lámpara de los inventores,
Confesor de los ahorcados y de los conspiradores,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Padre adoptivo de los que en su negra cólera
Del paraíso terrestre arrojó Dios Padre,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!


Plegaria

¡Gloria y alabanza a ti, Satán, en las alturas
Del Cielo, donde tú reinas, y en las profundidades
Del Infierno, donde, vencido, sueñas en silencio!
Haz que mi alma un día, bajo el Árbol de la Ciencia,
Cerca de ti repose, a la hora en que sobre tu frente
Como un Templo nuevo sus ramas se desplieguen!

De la pantalla al papel, gracias a fruto-frivolo.blogspot.com